Muchas veces estamos tan acostumbrados a hacer algo que no nos cuestionamos el potencial de mejora o cambio, sobretodo si es algo rutinario y que parece “sin importancia”, por lo tanto rara vez nos ponemos a pensar “fuera de la caja”. Un ejemplo de esto es en el cuarto de baño, específicamente en cuanto a lavarse los dientes, la máxima innovación que se nos ocurre al lavarnos los dientes sería un cepillo eléctrico ¿no? Pues no…
Resulta que un aguzado observador le molestó bastante el tener que usar un vaso para el agua con la cual enjuagarse la boca cada cepillado, aparte eso de tener vasos desechables tampoco le parecía muy práctico, quizás en un momento de contemplación le llego la respuesta a su dilema: muchos se enjuagan la boca con el chorro de agua de la llave, pero es algo incómodo agacharse, así que ¿por qué no encontrar una manera de redirigir el chorro de agua a voluntad?
Pues muy sencillo: dándole forma a la parte trasera de la cabeza del cepillo de dientes, de manera que el chorro pueda ser redirigido a donde gustes y de ahí te enjuages la boca fácilmente. Como puedes ver, es algo fácil de utilizar y muy práctico.
Y lo mejor de todo? su costo: sólo $1.18 dólares! lo mismo que un cepillo regular, algo interesante es que actualmente este cepillo está en preventa y muy pronto van a salir al mercado, por lo que se estima que su inventor haga buen dinero.
Y ya que andamos en cuestiones bucales, hay algo que tiene más de 75 años sin mejora: los tubos de pasta dental. El diseño de estos es conveniente sólo para el fabricante debido a que se desperdicia mucho producto con todo lo que se queda atorado en el tubo al momento de desecharlo, de ahí que haya todo tipo de inventos para “exprimirle” los últimos gramos de producto.
Quizás el desperdicio no sea tan grave en el caso de una pasta de dientes con un relativo bajo costo, pero que tal una crema cosmética o una crema medicinal? Ahí si es más doloroso perder dinero que se va con cada tubo.
Pues bien, ya hubo alguien que se dió a la tarea de rediseñar tan retrasado empaque: una enfermera en Gran Bretaña notó como muchos de sus pacientes tenían que desperdiciar una cantidad de sus medicinas que venían en tubos y se dió a la tarea de inventar un tubo con un aditamento que conforme se va dispensando el producto, va avanzando y empujándolo para evitar que queden remanentes:
El invento ha sido tan tan bueno que ya muchas empresas han decidido pagar la licencia para producirlo después de que Susan Bell, su inventora decidiera patentarlo.
Como puedes ver, la inspiración y oportunidad de mejora se encuentran en cualquier parte siempre y cuando seamos observadores para detectar oportunidades de mejora, y a tí ¿qué se te ocurre que puedas mejorar?
Más información Brush & Rinse, Butterfly Technology
Subscribe

Chuy
Publicado el abril 15th, 2009 a las 8:45 pmlo malo que con el fabuloso cepillito al tener la llave abierta mas tiempo gastas muchisimo mas agua que un solo vaso, asi que gran invento no me parece que sea
Antonio
Publicado el abril 16th, 2009 a las 12:40 pmhmm pues siempre puedes utilizar una mano para abrir el agua y cerrarla, aparte es sólo un chorrito para enjuagarte el buche, jejeje no te vas a empinar todo el tinaco