Este fin pasado me dí una escapada al defectuoso y aproveché de turistearlo de cabo a rabo, la verdad a pesar de los discursos de cada loco izquierdoso que se para en el zócalo (en medio día me tocó ver 2 discursos completamente diferentes en el zócalo) la ciudad está muy muy bonita. Pero mi sorpresa fue cuando llegamos a la escultura de Sebastián conocida como el caballito, ahí algo me llamó la atención en la esquina superior izquierda:

Así que decidí hacerle un zoom a la esquina y sacarle una foto, sorpresa cuando ví de que se trataba la aparente “suciedad”

El famoso caballito de Sebastián se estaba oxidando! Todo agujerado y abierto el huecote en la esquina… o será que se iba a poner una arracada para ser el caballito rebelde? Mi duda es: cómo se le da mantenimiento a una escultura de estas? ¿Durará acaso la misma cantidad de años que dura una escultura de bronce sólido? Interesante que después de todo, este arte también tenga “fecha de caducidad”…
September 21st, 2007 at 10:56 am
EL ARTE NO TIENE FECHA DE CADUCIDAD, SOLO PIENSA QUE NADA ES PARA SIEMPRE.